Ejemplo ilustrativo
Una maceta cae desde un balcón sobre un coche aparcado en la calle y rompe la luna trasera. En el edificio nadie reconoce que fuera suya y la comunidad remite al propietario del coche a su propio seguro.
El artículo 1910 hace responder a quien habita la casa o parte de ella, sea propietario o inquilino, sin necesidad de probar culpa ni de identificar a quién dentro de la vivienda dejó caer el objeto. El hecho decisivo, y el que suele decidirlo todo, es acreditar de qué vivienda cayó: por eso importan la posición del vehículo, los restos, las marcas en la fachada y lo que hubieran visto otros vecinos. Si lo caído fuese un elemento del propio edificio, como una cornisa, el artículo sería el 1907.
Acuerdan que quien habita la vivienda desde la que cayó la maceta da parte a su seguro y abona la franquicia, y que la comunidad recuerda por escrito la prohibición de colocar macetas en el exterior de las barandillas.