Ejemplo ilustrativo
Una tapia medianera amenazaba con caerse y uno de los vecinos la rehízo por su cuenta un fin de semana. Terminada la obra, pasa al otro la mitad de una factura que incluye también un remate cerámico decorativo que eligió él.
El artículo 575 obliga a costear la reparación y construcción de las paredes medianeras «en proporción al derecho de cada uno», que no siempre es la mitad, y solo si el elemento es medianero. Dos hechos deciden: que lo ejecutado fuese reparación o reconstrucción necesaria y no una mejora elegida por uno, y que el otro fuese avisado y pudiera opinar antes. El artículo no dice que quien actúa por su cuenta pueda pasar después cualquier factura.
Acuerdan que quien ejecutó la obra aporta el presupuesto y las facturas, que se descuenta la partida del remate cerámico por ser elección suya, y que el resto se abona a medias en dos plazos.